INSTITUTO DE PREVENCIÓN DE
UNIVERSIDAD DEL SALVADOR
JUJUY 2004
GUIAS DE ORIENTACIÓN EN PREVENCIÓN DEL SUICIDIO JUVENIL
DR GUILLERMO FERNÁNDEZ D’ADAM
PSIQUIATRA INFANTO JUVENIL
Atención padres, familiares y
amigos
SEÑALES EN
Cuando un adolescente expresa su intención de quitarse la vida, jamás
deberíamos desatender este llamado de atención. Seguramente, muchos de estos
chicos no van a llevar a cabo actos suicidas. Pero lo importante es que algunos
sí lo harán. La mayoría de los muchachos y las chicas que se suicidan han
verbalizado previamente su deseo de morir o, concretamente, han amenazado con
suicidarse.
Los cambios negativos en la personalidad del adolescente
que pueden dar pautas de un posible anuncio de suicidio, se manifiestan al:
• Poner sus cosas en orden y tirar o regalar sus pertenencias favoritas.
• Sacar sus fotos de la habitación.
• Dormir con fotos de amigos o familiares o encontrarlas en lugares muy
llamativos, como debajo de la almohada.
• Perder interés en actividades que previamente le resultaban placenteras.
• Expresar sentirse “horrible” interiormente.
• Volverse súbitamente alegre o eufórico luego de un período de depresión.
• Abusar del alcohol o de las drogas.
• Aburrirse seguido, tener dificultad de concentración, y disminuir su
rendimiento educativo.
• Quejarse de molestias físicas frecuentes, como dolores de estómago, de
cabeza, fatiga, etc., siempre relacionadas con estados emocionales.
• Escaparse del hogar.
ADEMÁS PRESENTAN: •
Cambios en el apetito: significativo aumento o pérdida de peso.
• Dificultades con el sueño: le cuesta dormirse, se despierta durante la noche
o muy temprano por la mañana, duerme en forma excesiva.
• Lentitud en los pensamientos o movimientos, o agitación: camina
constantemente, no puede quedarse quieto.
• Fatiga o pérdida de energía: se queja a menudo de que se siente cansado o
refiere que tiene que hacer un gran esfuerzo para realizar las actividades
cotidianas.
• Sentimientos de desvalorización o culpa excesiva: es muy crítico de sí mismo,
se culpa mucho por pequeños errores.
• Dificultades para concentrarse: exacerbación o aparición de signos de
distracción, indecisión y olvidos.
• Pensamientos de muerte, ideación o intentos de suicidio.
EN SUS RELACIONES FAMILIARES Y SOCIALES, PUEDEN
COMPORTARSE: •
Intolerantes ante el elogio o las recompensas.
• Agresivos sin causa aparente. Con conducta rebelde o violenta.
• Aislados de sus amigos, familiares o actividades usuales.
• Descuidados en su aspecto personal. Abandono del cuidado de su apariencia
física.
• Expresando ideas como “la vida no vale la pena ser vivida”, “no seré un
problema para tí por mucho más tiempo”, “ya nada
importa”o “no te preocupes ya no te volveré a ver”.
Se debe tener en cuenta que estas señales tienen que estar presentes
casi todos los días por un período no menor de dos semanas y representar un
verdadero cambio con respecto a sus conductas habituales, generando dificultades
en la relación con los demás o en las actividades cotidianas.
Los síntomas no deben ser atribuibles al uso abusivo de drogas o medicamentos,
ni ser producidos por otra enfermedad psiquiátrica, duelo o condición médica.
LOS INDICIOS DE MAYOR RIESGO EN UN ADOLESCENTE
POTENCIALMENTE SUICIDA SON:
•Intentos o gestos previos
•Plan suicida
•Disponibilidad de armas de fuego y medicaciones potencialmente letales en el
hogar
•Plan o método combinado con consumo de alcohol
•Precauciones para no ser rescatado
•Evidencia de poner en orden sus asuntos
•Ideación suicida muy frecuente
•Comunicaciones suicidas orales o escritas
•Considerar al suicidio como una alternativa viable
•No establecer un vínculo con el médico o con sus cuidadores
•Apoyo, supervisión o juicio familiar inadecuados.
Si reconoce estas señales en algún joven cercano, no dude en comunicarse con
nosotros o con centros de salud mental. También es muy importante una charla
con algún profesional de la salud o técnico en prevención para empezar a abordar
aquello que lo altera emocionalmente.
Ante cualquiera de estas manifestaciones, es fundamental:
Promover el diálogo en el seno familiar: cuando un chico está angustiado basta
que alguien se acerque para que pueda desahogarse.
Buscar la mirada de quien esté atravesando un mal momento para poder entrar en
su problema, comprender y orientar en la modificación de ese estado de ánimo.
FACTORES
DE RIESGO PARA COMETER SUICIDIO
• Inestabilidad del ánimo.
• Conducta agresiva.
• Conducta disocial.
• Elevada impulsividad.
• Rigidez de pensamiento y terquedad de la conducta.
• Pobres habilidades para resolver problemas.
• Incapacidad para pensar realistamente.
• Fantasías de grandiosidad alternando con sentimientos de inferioridad.
• Sentimientos de frustración.
• Manifestaciones de angustia ante pequeñas contrariedades.
• Elevada autoexigencia que rebasa los límites razonables.
• Sentimientos de ser rechazado por los demás, incluyendo los padres u otras
figuras significativas.
• Vaga identificación genérica y orientación sexual deficiente.
• Relación ambivalente con los progenitores, otros adultos y amigos.
• Antecedentes de haber realizado una tentativa de suicidio.
• Frecuentes sentimientos de desamparo y desesperanza.
• Frecuentemente se sienten heridos con la más mínima crítica.
FACTORES PROTECTORES DEL
SUICIDIO
1- Poseer habilidades sociales que le permitan
integrarse a los grupos propios de la adolescencia en la escuela y la comunidad
de forma positiva.
2- Poseer confianza en sí
mismo, para lo cual debe ser educado destacando sus éxitos, sacando
experiencias positivas de los fracasos, no humillarlos ni crearles sentimientos
de inseguridad.
3- Tener habilidades para
enfrentar situaciones de acuerdo a sus posibilidades, lo cual les evitará
someterse a eventos y contingencias ambientales en las que probablemente
fracasará, reservando las energías para abordar aquellas empresas en las que
salga triunfador.
4- Tener capacidad de
autocontrol sobre su propio “destino”.
5- Poseer y desarrollar
una buena adaptabilidad, responsabilidad, persistencia, perseverancia,
razonable calidad de ánimo y de los niveles de actividad.
6- Aprender a perseverar
cuando la ocasión lo requiera y a renunciar cuando sea necesario.
7- Tener buena
autoestima, autoimagen y suficiencia.
8- Desarrollar
inteligencia y habilidades para resolver problemas.
9- Saber buscar ayuda en
momentos de dificultades, acercándose a la madre, el padre, los abuelos, otros
familiares, un buen amigo, los maestros, el médico, el sacerdote o el pastor.
10- Saber pedir consejos
ante decisiones relevantes y saber elegir la persona más adecuada para
brindarlos.
11- Ser receptivo a las
experiencias ajenas y sus soluciones, principalmente aquellas que han tenido
exitoso desenvolvimiento.
12- Ser receptivo ante
las nuevas evidencias y conocimientos para incorporarlos a su repertorio.
13- Estar integrado
socialmente y tener criterio de pertenencia.
14- Mantener buenas
relaciones interpersonales con compañeros de estudio o trabajo, amigos,
maestros y otras figuras significativas.
15- Tener apoyo de los
familiares y sentir que se le ama, se le acepta y apoya.
16- Lograr una auténtica
identidad cultural.
17- Poseer habilidades
para emplear adecuada y sanamente el tiempo libre.
18- EVITAR EL CONSUMO DE
SUSTANCIAS ADICTIVAS (café, alcohol, drogas, tabaco, fármacos, etc.)
19- Aprender a posponer
las gratificaciones inmediatas por aquellas a largo plazo que arrojen
resultados duraderos.
20- Desarrollar una
variedad de intereses extrahogareños que le permitan
equilibrar las dificultades en el hogar si las tuviera.
21- SABER EXPRESAR A
PERSONAS CONFIABLES AQUELLOS PENSAMIENTOS DOLOROSOS, DESAGRADABLES Y MUY
MOLESTOS, INCLUYENDO LAS IDEAS SUICIDAS U OTRAS, POR MUY DESCABELLADAS QUE
PUDIERAN PARECER.
A estos factores habría que añadir la capacidad para hacer utilización de los
servicios de salud mental, como las consultas de orientación, consejería, de
psicología o psiquiatría, las unidades de intervención en crisis, los servicios
médicos de urgencia, los médicos de la familia, voluntarios en la prevención
del suicidio, etc. Se debe educar a los adolescentes en el aprovechamiento de
la fuentes de salud mental existentes en la comunidad, cuándo hacer uso de
ellas, qué beneficios se pueden obtener, qué servicios o posibilidades terapéuticas
se les puede brindar y favorecer con ello que se haga un uso racional de las
mismas.
GUÍA
PRÁCTICA PARA
1) ¿Los
familiares temen que el sujeto realice un intento de suicidio?
Mediante
esta pregunta se recabará cualquier conducta anómala o expresión verbal que
haga sospechar a los familiares esta posibilidad. Por su estrecha vinculación
con las familias este aspecto es de fácil abordaje por los médicos de familia,
aunque también por amigos íntimos, familiares y otros parientes. (7)
2) Actitud
poco cooperadora del sujeto en la entrevista. Motto
considera la ambivalencia o el negativismo al entrevistar a un individuo con
riesgo suicida un signo importante a tener en cuenta. En este ítem que se
propone no se califica la conducta del individuo en términos que pudieran ser
poco usuales o desconocidos para el entrevistador. La actitud poco cooperadora
define un comportamiento fácilmente evidenciable y aunque puede deberse a
diferentes trastornos psiquiátricos (mutismo delirante, depresión con lentitud
psíquica y motora, trastorno esquizotípico o
esquizoide de la personalidad, rechazo a recibir ayuda en cualquier trastorno
de la personalidad), no se necesita realizar un diagnostico para
contabilizar este ítem.
La respuesta positiva acumula 3 puntos.
3) El
sujeto manifiesta deseos de morir.
Si el individuo coopera , puede manifestar
tales deseos, lo cual denota
inconformidad del sujeto con su propia existencia y es el preludio de una
futura ideación suicida, lo cual fue expuesto por Menninger
al referirse a los tres deseos existentes en todo suicida: el deseo de morir,
el deseo de matar y el deseo de ser matado. Por otra parte el deseo de morir
puede ser la manifestación inicial del comportamiento suicida si se le suman
otros factores de riesgo para esta conducta.
La respuesta positiva acumula 2
puntos
4) El
individuo manifiesta ideas suicidas.
Mediante este ítem se intenta evaluar la
presencia de ideas suicidas en el sujeto en el momento presente (el “aquí
–ahora”)
La respuesta positiva acumula 4 puntos
5) El
sujeto expone un plan suicida.
Evidentemente no es lo mismo tener deseos de
morir o pensar quitarse la vida sin precisar como hacerlo, que elaborar o
planificar como llevarlo a vías de hecho, lo cual es de extrema gravedad para
la supervivencia de la persona.
El plan suicida es la manifestación más estructurada y por tanto más grave de la ideación suicida .
La respuesta positiva acumula 5 puntos.
6)El individuo tiene
antecedentes de trastornos psiquiátricos.
Mediante
este ítem se recaban los antecedentes patológicos personales de enfermedad
mental sin que el médico u otro personal paramédico o voluntariado se enfrenten
a la necesidad de realizar un diagnóstico psiquiátrico preciso. Aquí quedan
incluidas todas las enfermedades que pueden conllevar al suicidio y la
importancia de este ítem es reconocer al enfermo mental como un grupo con mayor
posibilidad de cometer suicidio que la población en general.
La
respuesta positiva acumula 4 puntos.
7.- El sujeto tiene
antecedentes de hospitalización psiquiátrica reciente
Este
ítem se tiene en cuenta debido a la frecuencia con que ocurre el suicidio en
los egresados de un servicio de psiquiatría, principalmente durante los
primeros seis meses
La
respuesta positiva acumula 2 puntos.
8.-
El individuo tiene antecedentes de intento de suicidio. Es
reconocido que entre el 1% a 2% de los sujetos que realizan un acto suicida se
suicidan durante el primer año y entre el 10% a 20% en el resto de sus vidas lo
que justifica su inclusión en esta guía.
La
respuesta positiva acumula 3 puntos.
9.- El sujeto tiene antecedentes familiares de
conducta suicida.
William
Farr en 1841 sentenció: “No hay un hecho mejor
establecido que el efecto imitativo en la conducta suicida” y en la actualidad
se menciona el papel que juegan los medios de difusión masiva en la génesis del
suicidio cuando esta temática no es bien tratada. (13). Por otra parte, en este
ítem quedan incluidos los llamados factores biológicos y genéticos.
La
respuesta positiva acumula 3 puntos.
10.-
Presencia de un conflicto actual (pareja o familia)
Independientemente
que no son estos los únicos conflictos
que pueden precipitar un intento de suicidio o un suicidio, las
evidencias los consideran entre los más frecuentes en cualquier latitud y
cultura. Aquí se incluyen el resto de los posibles estresores
agudos que pueden desencadenar una crisis suicida.
La
respuesta positiva acumula 2 puntos.
Si la suma de la
puntuación sobrepasa los 18, el sujeto debe ser hospitalizado ya que el peligro
de suicidio es muy elevado.
Esta guía tiene la ventaja de evaluar el riesgo sin necesidad de realizar un diagnóstico psiquiátrico, así como normatizar qué hacer en cada situación, y sólo requiere para su obtención un interrogatorio al paciente y si éste no coopera, al familiar.